EL
JUEGO COMO RECURSO DIDÁCTICO
Introducción
Cuando
los adultos mencionamos el juego, no podemos dejar de relacionarlo con la
niñez. Esta actividad pareciera pertenecer al mundo de los niños y al de los
adultos solo vinculada a juegos competitivos (tenis, fútbol, cartas, etc.).
Este
concepto está influenciado por una concepción cultural en la que se concibe
como sensato y responsable a aquél que ni juega, ni fantasea.
El
adulto desde esa perspectiva, se limitará a operar sobre el mundo de lo real.,
limitando la liberación de la capacidad creativa del hombre.
Es
por ello que al hablar ahora de juego es nuestra intención revalorizarlo como
un instrumento de altísimo valor educativo.
¿Por qué es importante su aplicación dentro del proyecto integrado?
Dentro de lo que es el “Proyecto Integrado” el juego constituye un medio o instrumento
para permitir y facilitar el aprendizaje en y con la naturaleza porque:
1- Constituye uno de los procesos vitales inherentes al desarrollo del
ser humano, a través del cuál se pueden canalizar y elaborar necesidades e
impulsos, transformando objetos reales y de la fantasía. Sirve para la vida, ya que es la única
actividad donde el hombre puede explicitar, inventar o accionar frente al
contacto con la realidad externa y el deseo de vivir, crear, crecer, y
TRANSFORMAR-TRANSFORMÁNDOSE.
2- Es una actividad vital del hombre que le permite múltiples
aprendizajes .Por ejemplo: el “pillar a un compañero” ofrece una oportunidad
para observar aspectos psicomotores, cognitivos, emocionales y sociomotrices
que interactúan simultáneamente.
3- Es un fenómeno netamente humano de socialización global (hombre,
medio, los objetos, los otros), interacción y comunicación, de gran importancia
formativa sobre todo por las relaciones interpersonales y las modificaciones
conductuales que se producen en cada situación lúdico-motriz, que exige del
hombre que no solamente se mueva, sino que decida y resuelva problemas
en forma continua. (desafío que produce el juego ya que nunca se presenta de la
misma manera).
4- En él se da una sensación continua de exploración y descubrimiento:
en éste sentido el juego se presenta como un “banco de prueba” que permite, en
forma continua la resolución de situaciones problemáticas, como un desafío
permanente.
5- Es un medio para lograr la acción en el grupo: activa la conducta
del grupo, mientras mayor sea la elaboración que demande de los participantes,
mayor será la alegría que proporciona por lo tanto habrá una mejor comprensión
de la necesidad de aprender a construir juntos en un clima de cooperación y
respeto. Es el medio eficaz para desarrollar al ser humano en su plenitud.
6- Genera placer: los que juegan representan un rol protagónico,
corporizando situaciones al meterse en ellas. Permite un vuelco del ser en una liberación
de energía reconocida en la ALEGRÍA que se siente y se transforma al aspecto
lúdico.
7- Es disparador de
la capacidad expresiva: dispara el desarrollo de todos los sentidos, ayudando a
la comprensión y la comunicación con sus pares. (desde las formas más sencillas
como el deseo de cantar, correr, gritar, dibujar, hasta las más complejas como
expresiones orales, escritas o dramáticas.)
El desarrollo de la capacidad expresiva es la base para lograr la
construcción y acuerdos de metas comunes, la generación de un potencial
creativo, la revisión crítica y la capacidad de transformar la realidad externa
y la interna.
8- Revitaliza y promueve la imaginación: ayudando a desarrollar la
capacidad de investigar y la resolución de situaciones problemáticas propias
del aprendizaje creativo. Lleva al grupo a un clima de distensión y alegría,
liberador de fantasía, curiosidad y búsqueda. Además, proponen una actividad
lúdica perceptiva a partir de la cuál construyen su imagen mental, llevando
éste lenguaje interior a exteriorizaciones expresivas nutridas de imágenes y
símbolos.
9- Es debelador de la conducta real: nos muestra que hay un accionar
donde cada sujeto se muestra en su versión original e integral. (más allá de
prejuicios o ataduras sociales)
10- Reduce la sensación de gravedad frente al error o el fracaso: ya
que permite la exploración y el descubrimiento, el ensayo y el error, allí todo
es posible. Este esquema mental ayuda y estimula enormemente a proseguir,
continuar, crecer...
¿Qué debemos tener en cuenta
a la hora de seleccionar o elaborar un juego?
·
Considerando al campamento como
una etapa dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje; dándole un enfoque
globalizador, para favorecer aprendizajes significativos, teniendo en cuenta
mayor participación de los alumnos, los conocimientos previos y la organización
del equipo docente, es de suma importancia clarificar el para qué del campamento (lo pedagógico), para
desarrollar luego el qué y el cómo. (lo didáctico).
De aquí deben desprenderse los diferentes tipos de juegos a aplicar,
según los objetivos seleccionados.
·
Que modo de relación buscamos del
grupo con las formas jugadas
|
EJE
|
CAMBIO EN EL MODO DE
RELACIÓN
|
|
|
Participación
|
Espectador
obediente
|
Protagonista
generador
|
|
Función
|
Reproductor de
juegos urbanos
|
Productor de
juegos en la naturaleza
|
|
Creatividad
|
Negada
|
Altamente
estimulada
|
|
Motivación
|
Individual(premio-castigo)
|
Grupalmente
reconocida.
|
|
Función
del docente
|
Enseñante,
impositivo
|
Facilitador,
relacionador
|
|
Énfasis
|
Diversión
momentánea
|
Aprendizajes
significativos para la vida
|
·
Es conveniente aprovechar los
juegos que sabemos, pueden ser más motivantes para el grupo que realiza la
experiencia, canalizando éstos juegos y proponiendo formas lúdicas que permitan
que el niño se relacione con el medio y a la vez se pueda aplicar un contenido
curricular.
Este criterio, lejos de imponer un juego, busca ofrecer alternativas
lúdicas para que el grupo pueda apropiarse de las mismas posibilitando que el
aprendizaje sea placentero y permita una reflexión grupal sobre lo vivenciado.
Si bien el cuadro podría tener más polos de referencia de los citados,
buscamos a través de los mismos, más que polarizar o fragmentar una posición,
visualizar el “hacia dónde” nos dirigimos y que tipo de relación proponemos en
una propuesta jugada.
La forma de acompañar a los niños en éste tipo de propuestas didácticas
va a tener un perfil determinado según el grupo y sus características, contexto
del cual proviene (experiencias anteriores, etc.)
Pero cualquiera sean las características hay sugerencias metodológicas
que son comunes a la hora de proponer un juego.
Tener en cuenta...
1- Seleccionar el
tema o concepto que queremos aplicar a través del juego. Es importante tener
bien en claro que aspecto del concepto queremos aplicar.
Ejemplo: “Cadena alimentaria”.
Relaciones que se dan, animales que intervienen, etc.
2- Buscar un juego
ya conocido el cuál nos pueda servir con su dinámica para aplicar el concepto
seleccionado.
Ejemplo:”Juego rojos y rosas”
dos equipos ubicados en filas enfrentadas; unos
son rojos y los
otros son rosas. Cuándo el profesor dice “rojos” éstos deben correr a los
participantes del equipo rosas y tratar de tocarlos antes de que éstos lleguen
a su refugio(línea final previamente determinada detrás de cada equipo).Si el
profesor dice “rosas”, éstos realizarán lo mismo tratando de tocar a los del
grupo rojo.
______________
A A A A A A
B B B B B B
______________
Podemos
utilizar la dinámica de éste juego para mostrar como un animal come a otro,
etc.
3- Adaptar según
las características del juego el concepto a aplicar. Es muy importante respetar
las reglas propias del juego seleccionado como así también que el concepto
aplicado sea real. (relaciones espacio-tiempo-objetos)
Ejemplo: se eligen tres animales
como ser zorros, perdices y moscas; cada grupo deberá elegir uno de éstos
animales, teniendo en cuenta que solo los zorros atrapan a las perdices, solo
las perdices a las moscas y solo las moscas a los zorros.
A la señal del
profesor cada grupo deberá hacer la mímica del animal elegido y según éste se
correrán para atraparse.
También fijar las
reglas del juego, ¿qué pasa con los animales atrapados?, cómo son los límites
para correr?, cómo podemos variar el juego sin perder de vista el concepto a
aplicar? ,qué otras relaciones podemos establecer? qué nombre le ponemos al
juego? sobre qué es importante reflexionar al finalizar el juego?, etc.
4- Verbalización:
evaluar con el grupo las situaciones vividas
5- Otros:
·
Máximo de seguridad.
·
Conocer las posibilidades que
ofrece el medio.
·
Claridad en la explicación de las
reglas .
·
Favorecer la fantasía, la
imaginación, el descubrir. (Inteligencias Múltiples)
·
Observar, más que dirigir.
·
Preguntar, más que responder.
·
Dar espacios y protagonismo, más
que acaparar con el protagonismo docente.
·
Crear, más que repetir.
·
Acompañar, más que dejar hacer.
·
Compartir, más que competir.
Por último pensemos
en ésta reflexión:
Si lo escucho, lo olvido
Si lo veo, lo recuerdo
Si lo vivo, lo comprendo
EXPERIMENTA EL CAMBIO: PASATE A LA COOPERACIÓN
CONSIGNAS DE LOS JUEGOS COOPERATIVOS
Algunas pistas a tener en cuenta:
·
Nadie debe
eliminarse o perder, ya que esto desencadena sentimientos de fracaso, actitudes
de intransigencia frente a fallos o debilidades de los demás, trampas... Se
trata más bien de jugar todas y todos juntos y no unos contra otros.
·
Buscamos
superarnos, no gracias al fracaso del otro sino gracias a la colaboración y
entendimiento mutuo. Se trata de «competir» en relación con nosotras y nosotros
mismos, buscando colectivamente mejores resultados. Esto sólo se puede lograr
cuando se ha creado un ambiente de confianza, cohesión, todas y todos nos
sentimos pertenecientes al grupo y parte importante de él, y la verdadera
motivación es intrínseca y connatural y no extrínseca y artificial.
·
Hay que
ofrecer juegos en los que cada uno/a pueda jugar desde sus características y
peculiaridades específicas; en los que las diferencias no discriminen sino que
complementen. Que el ser grande no sea ni mejor ni peor que ser pequeño sino
que posibilite diferente participación.
·
Si se crea el
contexto adecuado las niñas y los niños son capaces de transformar juegos
tradicionales y a la vez inventar otros nuevos.
Valores
de la cooperación
Cuando entras en una juguetería pidiendo un juguete educativo, pensando en el buen desarrollo psicológico y social de tu hija/o muchas veces te ofrecerán juegos de mesa «educativos». Educativos son, ya sabes, todos los juguetes, otras cosa es para qué educan, y la mayoría de estos juegos de mesa son casi siempre competitivos, enseñan a ver al otro como enemigo y no como compañero. En nuestro país todavía no se comercializan juegos de mesa cooperativos pero en Alemania o Canadá sí.
En lo que llegan a nuestro país, lee las siguientes reflexiones de una de las personas que más ha trabajado sobre los juegos cooperativos, Terry Orlick. Tras la lectura puedes coger el Monopoly, Risk... y reconvertirlos en algo cooperativo.
Lo «mágico» de los juegos cooperativos gira en torno a varias libertades que ayudan al desarrollo de la cooperación, de los buenos sentimientos y del apoyo mutuo. Para comprender un poco mejor cómo funcionan los juegos reflexiona sobre estos aspectos de las actividades cooperativas.
Libres de competir
La característica distintiva de los juegos cooperativos frente a todos
los otros juegos, viejos o nuevos, es su estructura
interna. Por ejemplo, en el tradicional juego «Las sillas» las reglas
disponen que una persona será la única que quede con silla al final, mientras
que las otras serán progresivamente eliminadas.
El juego tiene una estructura competitiva que exige que las personas que juegan actúen unas contra otras y excluye a todas excepto a una de alcanzar el objetivo del juego. En la versión cooperativa «Sillas cooperativas» los objetivos estructurales del juego son invertidos completamente. El objetivo es que el mayor número posible de personas comparta su silla y los niños/as juegan juntos para conseguirlo. Esto les libera de la presión de competir; elimina la necesidad de una conducta destructiva y les anima a una interacción beneficiosa y llena de diversión.
Cuando colocas a las personas en la estructura competitiva de «Las sillas» y les haces sentirse como si su aceptación como personas o su autoestima dependiera de quedar con silla, estás creando problemas. Estos problemas se manifiestan en forma de altos niveles de angustia, depresión, agresividad destructiva y abandono.
Si se da demasiada importancia al resultado las personas engañarán, harán trampas, dañarán e incluso matarán por conseguir estar en lo alto. Y las reglas que aprendan como niños/as les afectarán durante toda su vida. Al aceptar el éxito competitivo como lo más importante, las personas no sólo se hacen más capaces de destruir a las otras, sino también de destruirse a sí mismas y a sus familias en este proceso.
El juego tiene una estructura competitiva que exige que las personas que juegan actúen unas contra otras y excluye a todas excepto a una de alcanzar el objetivo del juego. En la versión cooperativa «Sillas cooperativas» los objetivos estructurales del juego son invertidos completamente. El objetivo es que el mayor número posible de personas comparta su silla y los niños/as juegan juntos para conseguirlo. Esto les libera de la presión de competir; elimina la necesidad de una conducta destructiva y les anima a una interacción beneficiosa y llena de diversión.
Cuando colocas a las personas en la estructura competitiva de «Las sillas» y les haces sentirse como si su aceptación como personas o su autoestima dependiera de quedar con silla, estás creando problemas. Estos problemas se manifiestan en forma de altos niveles de angustia, depresión, agresividad destructiva y abandono.
Si se da demasiada importancia al resultado las personas engañarán, harán trampas, dañarán e incluso matarán por conseguir estar en lo alto. Y las reglas que aprendan como niños/as les afectarán durante toda su vida. Al aceptar el éxito competitivo como lo más importante, las personas no sólo se hacen más capaces de destruir a las otras, sino también de destruirse a sí mismas y a sus familias en este proceso.
Libres para crear
Los niños/as son creativos en gran medida porque todavía no han
aprendido que el mundo debe ser mirado o representado dentro de ciertos limites
o de formas predeterminadas. Su refrescante visión seguiría desarrollándose si
se les diera la libertad de crear y adaptar; y se les animara en sus
empeños creativos.
¿Por qué es importante esto?. Porque los niños/as que son libres para desarrollar su creatividad no sólo obtienen una gran satisfacción personal sino también una experiencia positiva para encontrar soluciones a nuevos problemas. Si destruimos la curiosidad de los niños/as, su creatividad y la originalidad de su pensamiento, nos arriesgamos a destruir el futuro de la humanidad.
Como señala Herbert Read: «la destructividad y la creatividad son fuerzas opuestas... Crear es construir; y construir cooperativamente es echar los cimientos de una comunidad pacífica».
Los juegos cooperativos han desarrollado el pensamiento creativo de diversos pueblos, y continuarán haciéndolo. Nunca deberían ser tan rígidos o estáticos que impidieran la entrada a la creatividad y a la sensibilidad de los/as participantes. Ninguna regla debería verse como algo inflexible. Tenemos que mantener a los niños/as libres para crear dentro de una verdadera atmósfera cooperativa.
¿Por qué es importante esto?. Porque los niños/as que son libres para desarrollar su creatividad no sólo obtienen una gran satisfacción personal sino también una experiencia positiva para encontrar soluciones a nuevos problemas. Si destruimos la curiosidad de los niños/as, su creatividad y la originalidad de su pensamiento, nos arriesgamos a destruir el futuro de la humanidad.
Como señala Herbert Read: «la destructividad y la creatividad son fuerzas opuestas... Crear es construir; y construir cooperativamente es echar los cimientos de una comunidad pacífica».
Los juegos cooperativos han desarrollado el pensamiento creativo de diversos pueblos, y continuarán haciéndolo. Nunca deberían ser tan rígidos o estáticos que impidieran la entrada a la creatividad y a la sensibilidad de los/as participantes. Ninguna regla debería verse como algo inflexible. Tenemos que mantener a los niños/as libres para crear dentro de una verdadera atmósfera cooperativa.
Libres de la exclusión
Los juegos en los que las personas que juegan son expulsadas o
apartadas son particularmente brutales, porque castigan a quienes tienen menos
experiencia o destreza, alimentando sentimientos de rechazo y desconfianza.
Peor todavía, la eliminación quita la oportunidad de tener más experiencia y de
mejorar las destrezas. Los juegos verdaderamente cooperativos eliminan la
exclusión y rechazan completamente la idea de dividir a los jugadores/as en
ganadores y perdedores.
¿Te gustan las situaciones opresivas en las que tienes que preocuparte por ser aceptado o lograr algún número de puntos?. La mayor parte de los niños/as, como la mayor parte de los adultos, prefiere actividades auto controladas en las que no tengan que preocuparse por los fallos, la crítica o el rechazo. Les gusta estar con los amigos/as para tener intercambios personales, y a la mayoría para divertirse.
Si piensas que las sonrisas son una indicación de alegría, observarás rápidamente como el deporte competitivo altamente organizado no es para divertirse. Es tan sólo otra área de trabajo especializado, basada en el «éxito».
¿Te gustan las situaciones opresivas en las que tienes que preocuparte por ser aceptado o lograr algún número de puntos?. La mayor parte de los niños/as, como la mayor parte de los adultos, prefiere actividades auto controladas en las que no tengan que preocuparse por los fallos, la crítica o el rechazo. Les gusta estar con los amigos/as para tener intercambios personales, y a la mayoría para divertirse.
Si piensas que las sonrisas son una indicación de alegría, observarás rápidamente como el deporte competitivo altamente organizado no es para divertirse. Es tan sólo otra área de trabajo especializado, basada en el «éxito».
Libres para elegir
Proporcionar elecciones (incluso pequeñas) a los niños/as demuestra
respeto por ellos/as y les confirma la creencia de que son capaces de ser
autónomos. Cuando tratas a los niños/as como seres humanos responsables, en vez
de como objetos, comienzan a comportarse de una forma responsable.
Pregunta a tus niños/as cómo piensan que puede jugarse un juego, cómo podría hacerse más divertido o cómo pueden asegurar que nadie sea expulsado o se sienta mal. Cuando surja un problema concreto, pregúntales cómo lo resolverían. Casi siempre tendrán ideas humanizadoras.
Cuando a los niños/as se les da libertad para dar ideas, tomar decisiones y elegir por sí mismos/as, su motivación mejora enormemente. Esto les hace sentirse importantes, les da una sensación de control personal, resuelve muchos problemas y les ayuda a aprender a tomar decisiones por sí mismos/as.
Las elecciones iniciales pueden estar dentro de unos límites realistas, como decidir hacer una letra o un número usando sus cuerpos, seleccionar unos pocos juegos cooperativos para jugar o elegir una actividad divertida para acabar la sesión de juegos (para los más pequeños). Desde este modesto inicio su participación puede crecer hasta un nivel en el que tengan un control total sobre sí y sus juegos.
No quiero dejar de resaltar la importancia de escuchar los sentimientos y deseos de los niños/as. De todos modos lo primero que debes hacer es establecer un auténtico sentimiento de aceptación y confianza mutua para que los niños/as expresen sus verdaderos deseos en tu presencia. Empleamos demasiado tiempo haciendo que los niños/as asientan a nuestras ideas, en vez de ayudándoles a expresar las suyas.
Pregunta a tus niños/as cómo piensan que puede jugarse un juego, cómo podría hacerse más divertido o cómo pueden asegurar que nadie sea expulsado o se sienta mal. Cuando surja un problema concreto, pregúntales cómo lo resolverían. Casi siempre tendrán ideas humanizadoras.
Cuando a los niños/as se les da libertad para dar ideas, tomar decisiones y elegir por sí mismos/as, su motivación mejora enormemente. Esto les hace sentirse importantes, les da una sensación de control personal, resuelve muchos problemas y les ayuda a aprender a tomar decisiones por sí mismos/as.
Las elecciones iniciales pueden estar dentro de unos límites realistas, como decidir hacer una letra o un número usando sus cuerpos, seleccionar unos pocos juegos cooperativos para jugar o elegir una actividad divertida para acabar la sesión de juegos (para los más pequeños). Desde este modesto inicio su participación puede crecer hasta un nivel en el que tengan un control total sobre sí y sus juegos.
No quiero dejar de resaltar la importancia de escuchar los sentimientos y deseos de los niños/as. De todos modos lo primero que debes hacer es establecer un auténtico sentimiento de aceptación y confianza mutua para que los niños/as expresen sus verdaderos deseos en tu presencia. Empleamos demasiado tiempo haciendo que los niños/as asientan a nuestras ideas, en vez de ayudándoles a expresar las suyas.
Una vez que los niños/as están familiarizados con diversos tipos de
actividades y diferentes maneras de jugar juntos de forma constructiva, se
encuentran en una mejor posición para elegir entre opciones cooperativas,
competitivas e individuales. Una experiencia temprana de cooperación,
creatividad y elección, permitirá a más personas ser más felices en la
cooperación y más sanos en la competición.
Libres de la agresión
Un sábado, en un cursillo de juegos cooperativos para un grupo de
profesores/as de instituto en una gran ciudad, estábamos todos/as juntos
jugando, divirtiéndonos con paracaídas ondulantes y balones de playa voladores.
En medio de nuestro despreocupado juego un grupo de niños de siete años trotó
por el patio vestidos con una armadura completa para una batalla de rugby.
Parecían más profesionales que los profesionales Cuando pasaron junto a
nosotros/as escruté los rostros de cerca. Pasaron momentáneamente (mirando de
reojo, con una mirada ilusionada en sus ojos abiertos de par en par. Pero esto
acabó pronto. El bronco bramido del entrenador silenció rápidamente cualquier
idea de juego, ellos estaban allí para batallar. Había algo irónico en la
situación especialmente cuando la orden ¡lucha, lucha! se mezclaba con nuestras
carcajadas durante el juego.
¿Has visto a niños/as jugando juegos que contengan violencia, y a veces dañarse unos/as a otros/as con sus cuerpos, puños, pies, antebrazos, cascos e incluso con periódicos enrollados o bastones acolchados?. Si lo has visto, alguien les está enseñando que empujar; zancadillear; golpear e incluso hacer daño está bien y que los sentimientos de las otras personas no cuentan.
¿Has visto a niños/as jugando juegos que contengan violencia, y a veces dañarse unos/as a otros/as con sus cuerpos, puños, pies, antebrazos, cascos e incluso con periódicos enrollados o bastones acolchados?. Si lo has visto, alguien les está enseñando que empujar; zancadillear; golpear e incluso hacer daño está bien y que los sentimientos de las otras personas no cuentan.
¿Cuáles
son nuestras alternativas?
·
Jugar
juegos cooperativos y persecuciones cooperativas al aire libre con la
estructura cooperativa de «Las sillas cooperativas».
·
Jugar
en estructuras competitivas de formas menos opresivas (por ejemplo, dando menos
importancia al resultado y eliminando el contacto físico de naturaleza
destructiva a través de juegos de no-contacto).
·
Comprometerles
en actividades auto-controladas que no sean dirigidas ni puntuadas. Podemos
elegir seriamente juegos orientados al éxito en algunas situaciones y juegos
alegres en otras.
Recuerda...
Una
experiencia temprana de cooperación, creatividad y elección permitirá a más
personas ser más felices en la cooperación y más sanos en la competición .
Inspección Educ. FísicaLic. María B. Bassarotto
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